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Hypnos el Dios griego que dio nombre a la Hipnosis

Hypnos representa el Dios del sueño en la antigua mitología griega. Hijo de Érebo y Nix, diosa de la noche. Padre de Morfeo Dios de los sueños. Está representado con dos grandes alas de mariposa que le confiere la capacidad de trasladarse de un extremo de la tierra a otro con sigilo y en un instante. Hypnos es el dios griego que dio nombre a la Hipnosis, sin embargo en la antigüedad no fue adorado por el estado psicológico del sueño, sino como el gobernador del mundo inaccesible de los sueños y los misterios sobre él. Por este motivo la hipnosis toma el misterioso nombre, profundizando en los estados entre la vigilia y el sueño para acceder al mundo de los sueños, que se considera algo propio de la mente del sujeto.

Ese estado es el conector con de los aspectos internos de uno mismo, creando un acercamiento a la mente subconsciente, ese mundo de sueños también considerado como un lugar mágico. El inconsciente contiene todo lo que nos crea como individuos, las emociones, los instintos, los recuerdos y sentimientos. En ocasiones somos conscientes de ello, sin embargo multitud de veces permanecen ocultos u olvidados.

Se han usado múltiples técnicas a lo largo de la historia con la intención de acceder, a través de esa puerta, a la sanación de los aspectos mas profundos que condiciona la vida de una persona. Ejemplos de este hecho podrían ser los rituales chamánicos, yoga, meditación…  La hipnosis es una de esas técnicas usadas desde la antigüedad (los primeros registros son en los Templos del Sueño en el antiguo Egipto hace mas de 3000 años) para establecer un diálogo con el subconsciente a través de este estado ampliado de consciencia con la guía de un hipnoterapeuta, para poder sanar sus las cuestiones no resueltas, añadir contenidos nuevos para mejorar la vida del individuo (siempre con su aprobación, de lo contrario es imposible) o reforzar capacidades ya adquiridas.

¿Cómo se puede alcanzar este estado? Es un proceso mediante el cual el paciente se relaja permitiendo que su mente consciente pueda estar por un momento “Quieta”. Reduciendo la vorágine de pensamientos y el dialogo interno de la mente, el individuo puede centrar la atención en estímulos internos alcanzando un nivel mas profundo de relajación. Del mismo modo que una meditación guiada que le permite ignorar los estímulos externos para alcanzar el estado hipnótico. En este estado, la mente del individuo alcanza un estado de consciencia y concentración superior, permitiendo al hipnoterapeuta a través de sus palabras, guiar y gestionar las emociones y sentimientos recibidos en los sueños con una función terapéutica.

Es prudente destacar que el individuo que recibe hipnosis jamás pierde el control sobre sí mismo, y cualquier cosa contraria a la forma de pensar y actuar o que rompa sus valores morales, generará una salida automática del estado de hipnosis. Por tanto la hipnosis no se trata de un ejercicio de poder sobre el individuo, el hipnoterapeuta es un mero vehículo para que nuestra mente amplíe su conciencia. Muy similar a la de los grandes maestros de la meditación sin la necesidad de años de práctica.

Cuando se trata de distraer la mente consciente por uno mismo, resulta en ocasiones complicado. Tanto como dejar de pensar en un cocodrilo con zapatos de tacón.

¿En qué estas pensando ahora? Imagino que en el cocodrilo con sus bonitos zapatos de tacón.. Y de que color son? Por ese motivo la figura del hipnoterapeuta es necesaria  Es por eso que el hipnoterapeuta es necesaria para, como en la antigua Grecia, descubrir los misterios del reino de Hypnos.

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